Hombre Empresario

Decimooctavo aniversario del Estudio

Hombre Digital es ahora mayor de edad, tiene claro cómo ayudarte y sobre todo, que el cambio es permanente.

Entre todos mis proyectos, redes, productos y locuras que me invento, sé que hay más de siete mil hombres de negocios, y con algunos tengo más de diez años trabajando juntos.

Y eso me llena de un orgullo infinito más allá de un proyecto, marca o servicio puntual, que cómo sabes, en el marketing son pocas las cosas constantes.

Y como conocedor del tema, sé perfectamente las ventajas y desventajas de un cambio de nombre, diferentes modelos de negocios, más o menos estrategias de precios, en fin, cambiar todo de un día para otro.

Sin embargo, también sé que cuando esos cambios son una razón de seguir juntos, son para hacer las cosas mejor, son para adaptar lo que haces a tus necesidades, entonces, la balanza cae para tu lado.

Y la construcción de marca sigue allí en tu ADN de hombre emprendedor, así la fachada sea diferente.

Yo no soy el mismo hombre que creó en caracas este estudio el 20 de febrero de 2004, ni de cerca quien se aventuró a abrir un estudio creativo en Bogotá en 2005 “sin un solo cliente allá”, y menos el que mandó la localización física a la mierda en 2013 para montarse al tren 100 % en línea desde Miami.

Como un rayo
Como un rayo

Tú tampoco eres el mismo que yo conocí, entonces, ¿por qué esperamos que nuestros proyectos, ideas y negocios sean iguales?

Por qué odiarías tener un iPhone de 2012 y haces cosas igual que en esa época.

Por eso, en este decimoctavo aniversario de lo que hoy conoces como Hombre Digital, quiero invitarte a cuestionar todo lo que aún «más de una década después» sea igual en cada uno de tus emprendimientos.

No para cambiar las cosas porque sí, sino para incomodarte viviendo nuevas aventuras, ideas y proyectos, no tienes que ser tan radical como yo, aunque nunca viene mal salirte un poco de tu sillón caliente.

Indiferentemente de lo que hagas, un abrazo y gracias por acompañarme en este viaje.